Buñuelos de calabacín
Los buñuelos de calabacín son una deliciosa opción para disfrutar de una verdura que a menudo pasa desapercibida. Estos pequeños bocados tienen un sabor suave, realzado con hierbas y queso, que los convierte en un plato atractivo tanto para los más pequeños como para los grandes. La combinación de texturas crujientes por fuera y tiernas por dentro es irresistible. Son perfectos como aperitivo, acompañamiento o incluso como un plato principal ligero en cualquier comida familiar o reunión con amigos.
Resumen de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Tiempo de cocción: 10 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Porciones: 4
- Calorías estimadas: 250 por porción
Ingredientes
- 2 calabacines
- Sal
- Pimienta negra
- 3 huevos
- 100 gramos de queso
- Hierbas italianas
- Páprika
- 100 gramos de pan rallado
- 50 gramos de harina
- Aceite de girasol
- 3 cucharadas de crema agria o yogur
- 1 pepino pequeño
- Un ramito de eneldo
- 2 dientes de ajo
Preparación
- Lava y seca los calabacines.
- Haz pequeñas hendiduras en cada calabacín con un tenedor.
- Corta los calabacines en rodajas de grosor uniforme.
- Sazona las rodajas de calabacín con sal y pimienta negra. Déjalas reposar durante 15-20 minutos.
- En un tazón, bate los huevos y ralla el queso.
- Añade las hierbas italianas y la páprika a la mezcla de huevo y queso.
- En un tazón aparte, combina el pan rallado y la harina.
- Sumerge cada rodaja de calabacín primero en la mezcla de pan rallado y harina, luego en la mezcla de huevo y queso, asegurándote de que queden bien cubiertas.
- Calienta aceite de girasol en una sartén a fuego medio y fríe las rodajas de calabacín hasta que estén doradas, alrededor de 4-5 minutos por cada lado.
- Para hacer la salsa, mezcla la crema agria o el yogur con el pepino finamente picado, el ajo picado, el eneldo picado, sal y páprika.
- Sirve los calabacines fritos calientes con la salsa cremosa de pepino al lado.
Por qué esta receta funciona
Esta receta aprovecha al máximo el calabacín, resaltando su frescura y textura. La combinación de sabores, gracias al queso y las hierbas, crea un equilibrio perfecto entre cremosidad y crujiente. Además, la simpleza del proceso de fritura hace que sea accesible incluso para los cocineros novatos.
Cómo servir
Los buñuelos de calabacín son ideales como entremés en una comida familiar o como parte de una tabla de aperitivos. También los puedes servir como acompañamiento de una carne asada o simplemente como un platillo ligero en una cena. Complementa con una ensalada fresca y una buena compañía.
Consejos útiles
- Si tienes tiempo, deja reposar las rodajas de calabacín más de 20 minutos para que suelten más agua.
- Para un toque extra, añade queso feta desmenuzado a la mezcla de queso y huevo.
- Puedes almacenar los buñuelos fritos en un recipiente hermético en la nevera y recalentarlos en el horno para mantener la textura crujiente.
- Varia las hierbas italianas según tu gusto, puedes usar romero, orégano o albahaca.
- Asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de freír para conseguir la textura crujiente adecuada.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hornear los buñuelos en lugar de freírlos?
Sí, puedes hornearlos en una bandeja con papel para hornear a 200°C durante aproximadamente 20 minutos, volviéndolos a la mitad.
¿Qué tipo de queso puedo usar?
Puedes usar queso mozzarella, parmesano o cualquier queso que se derrita bien.
¿Puedo sustituir el pepino en la salsa?
Claro, puedes usar aguacate o incluso pimientos para un sabor diferente.
¿Son aptos para vegetarianos?
Sí, estos buñuelos son vegetarianos, solo asegúrate de que el queso sea adecuado para tu dieta.
Conclusión
Anímate a preparar estos buñuelos de calabacín en casa. No solo son fáciles de hacer, sino que también son una deliciosa forma de incorporar verduras en tu dieta. ¡Espero que los disfrutes tanto como yo!