Cómo hacer falafel
El falafel es un delicioso plato originario de la cocina del Medio Oriente, que se ha hecho querido en todo el mundo. Se trata de pequeñas bolitas fritas a base de garbanzos, con un sabor intenso gracias a las especias y las hierbas frescas que se utilizan en su elaboración. Su textura es crujiente por fuera y suave por dentro, lo que lo convierte en un aperitivo perfecto o una opción saludable para incluir en ensaladas y wraps. Es muy común disfrutarlo durante comidas o cenas informales, y su versatilidad lo hace ideal para cualquier ocasión.
Resumen de la receta
- Tiempo de preparación: 30 minutos (más 8 horas de remojo)
- Tiempo de cocción: 10 minutos
- Tiempo total: 8 horas 40 minutos
- Porciones: 4
- Calorías estimadas: 230 por porción
Ingredientes
- 1/2 kg de garbanzos
- 1 cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 puñado de perejil fresco
- 1 puñado de cilantro fresco
- 1 cucharada de comino molido
- 50-75g de pan rallado
- 1 cucharada de bicarbonato de sodio
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite para freír
Preparación
- La noche anterior, remoja los garbanzos en agua con una cucharadita de bicarbonato durante unas 8 horas.
- Escurre los garbanzos remojados y colócalos en una batidora potente.
- Añade la cebolla picada, los dientes de ajo, el perejil fresco y el cilantro fresco a la batidora.
- Incorpora suficiente agua para cubrir los ingredientes y mezcla hasta obtener una pasta suave.
- Transfiere la mezcla a un tazón y añade sal, pimienta, comino molido, bicarbonato de sodio y pan rallado.
- Mezcla bien para formar una pasta moldeable. Si está demasiado suelta, agrega más pan rallado.
- Toma pequeñas porciones de la mezcla y dales forma de bolitas para hacer el falafel.
- Calienta aceite en una sartén a unos 160 grados Celsius.
- Fría el falafel en tandas durante unos 2 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
- Retira los falafels del aceite y colócalos sobre papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.
- Sirve el falafel recién frito caliente y disfruta.
Por qué esta receta funciona
Esta receta de falafel es una opción confiable y sabrosa gracias a la combinación de especias y hierbas frescas que aportan un sabor auténtico. Además, el uso de garbanzos remojados permite una textura adecuada y un resultado crocante, lo que garantiza que cada bocado sea realmente delicioso.
Cómo servir
El falafel se puede servir de múltiples maneras. Es ideal para compartir en una reunión con amigos o como parte de un brunch. Puedes acompañarlo con hummus, tahini o tzatziki y añadirlo a ensaladas o wraps de pita con verduras frescas. También es una excelente opción para una cena ligera.
Consejos útiles
- Almacenamiento: Puedes guardar el falafel crudo en el refrigerador hasta por 24 horas antes de freír.
- Congelación: Forma las bolitas de falafel y congélalas en bandejas antes de guardarlas en bolsas herméticas. Puedes freírlas directamente desde el congelador.
- Especias: Experimenta con diferentes hierbas y especias, como el pimentón o el orégano, para darle un toque personalizado.
- Freír en aceite adecuado: Asegúrate de usar aceite que soporte altas temperaturas, como el aceite de girasol o canola.
- Dirección para freír: No sobrecargues la sartén al freír para que mantenga la temperatura del aceite y obtengas un falafel bien dorado.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Puedo usar garbanzos enlatados?
No se recomienda, ya que la textura no será la misma. Es mejor usar garbanzos secos.
2. ¿El falafel es vegano?
Sí, esta receta es completamente vegana y muy nutritiva.
3. ¿Qué hago si la masa está demasiado húmeda?
Aumenta la cantidad de pan rallado hasta que consigas una masa más manejable.
4. ¿Puedo hornear los falafels en lugar de freírlos?
Sí, puedes hornearlos a 200 grados Celsius durante 20 minutos, dándoles la vuelta a media cocción.
Conclusión
Anímate a probar esta receta de falafel y sorprende a tus amigos y familiares con un plato lleno de sabor y tradición. Su preparación no solo es sencilla, sino también gratificante, ¡y seguro que te dejará con ganas de repetir! ¡Buen provecho!